Sin ser un experto en empresas y organizaciones; interpreto que son entidades que persiguen obviamente una función prioritaria económico-comercial.

Su finalidad objetiva es proporcionar valor a los productos o servicios a través de su propia “esencia diferenciadora”; de modo que precisamente “ella”, les convierta en una entidad más desarrollada y competitiva delante de sus competentes rivales.

Las Corporaciones y su Responsabilidad Social

Por aportar una visión más idealizada. Una organización y entidad en realidad es algo más, o debería ser algo más que una empresa de enfoque puramente mercantilista; puesto que está “creada por personas”.

Debería ser es una corporación que se construya y crezca a través de la sociedad, y para dicha sociedad, es decir; su finalidad son las personas como tu y yo, como todos nosotros.

En realidad una organización económico-comercial no es nada, sin una sociedad que la “acepte y la sustente”, de modo que; o bien, consuma sus productos, o contrate sus servicios profesionales por la calidad que éstos ofrecen.

Una empresa o corporación noble, debe ser consciente de la “relación de necesidad”que existe en su entorno más directo, y desde ahí; enfocar una mínima parte de sus recursos y capacidades para apoyar entornos débiles y necesitados con los que inevitablemente convive. Pues esos entornos nunca le deberían ser “ajenos”.

Una corporación debería ensalzar valores universales, de modo que éstos se vean plasmados en su r.s.c. (Responsabilidad Social Corporativa) de un modo tan evidente como real para una parte de la sociedad más sensible.

La empresa comprometida con una función pro-social se construye sobre una imagen auténtica creada sobre sus propios valores e ideales; de modo que esos valores son aceptados y considerados en el conjunto de la propia sociedad en la que vive y para la que trabaja; así como por parte de todos sus miembros integrantes, con independencia del puesto que ocupen.

El beneficio que obtiene entonces la corporación por la sociedad, es el de ser una marca querida, amada y respetada por una sociedad que no nos olvidemos; Es en realidad quien la acepta y sustenta por la calidad de su trabajo.

Sector inmobiliario

Destacaré por mi sector como claro ejemplo de responsabilidad pro-social a la corporación Keller Williams, con trabajos desinteresados para la comunidad, y aquellos lugares donde precisamente viven y trabajan todos sus asociados.

Funciones como entrega a refugios locales de alimentos, campañas de donación de sangre, reconstrucción de viviendas de entorno desfavorecido, limpieza de playas y parques junto a similares actividades todas altruistas, son desarrolladas por ellos mismos el segundo Jueves del mes de Mayo de cada año.

Red Day (Día Rojo) así se denomina esta noble iniciativa que comenzó en el año 2009 con 25.000 asociados de Keller Williams que entregaron 25.000 horas desinteresadas de su servicio a sus respectivas comunidades. En el año 2010 la participación creció a 30.000 asociados altruistas. En el pasado año más de 171.000 asociados en todo el mundo, donaron en horas de trabajo a sus comunidades desfavorecidas 1.280.000 horas.

Todo un ejemplo de Valores y función pro-social real.

Solo tengo una reflexión final.

Cabe pensar. Si cada gran corporación existente que dispone miles de empleados pusiera en práctica iniciativas tan ejemplares como las citadas; No podría ello suponer una auténtica revolución social de incalculable e inestimable valor a la propia sociedad; y por ende a la propia corporación??

Quizá sería el inicio y principio de un camino de cambio.

Artículo íntegramente propio y responsabilidad de J. A. Notario.

www.coachinmobiliaria.es

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